Miscelánea de conceptos básicos

 

Un sistema de control es la disposición de componentes físicos conectados de tal manera que pueda dirigir o regular otro sistema o a sí mismo.

 

La entrada de un sistema es el estímulo o excitación que se aplica a un sistema de control desde una fuente externa, para que cuando pase por el sistema se consiga una respuesta específica.

 

La salida de un sistema es la respuesta que se obtiene de un sistema de control.

 

Un sistema de lazo abierto es el sistema en el cual la acción de control es independiente de la salida.

 

Un sistema de lazo cerrado es el sistema en el cual la acción de control es de alguna manera dependiente de la salida. Acostumbran a ser más estables que los de lazo abierto, ya que poseen una señal de error que controla la inestabilidad.

 

Retroalimentación o Realimentación es la propiedad que tiene un sistema de lazo cerrado que permite comparar cualquier variable (por ejemplo la salida) con otra variable (por ejemplo la entrada), para establecer la acción de control adecuada.

 

Un sistema es estable si su respuesta al impulso tiende a cero a medida que el tiempo tiende a infinito. Un  sistema es estable si cada entrada limitada produce una salida limitada.

 

La estabilidad relativa expresa que el sistema será estable si se cumplen unas condiciones específicas.

 

Un diagrama en bloques es una representación simplificada de la relación causa-efecto entre la entrada y la salida de un sistema físico. Cada bloque caracteriza las relaciones funcionales entre los diferentes componentes de un sistema de control.

 

La función de transferencia de un sistema es la expresión matemática que relaciona la salida con la entrada del sistema.

G: es la función de transferencia directa

H: es la función de transferencia de lazo abierto

es la función de transferencia de lazo cerrado con realimentación negativa.

 

La ecuación característica del sistema es simplemente el denominador de la función de transferencia.